Anoche una estrella trajo melodía a la habitación para que
el bebé durmiera mejor…
Acunando a Valentín
canté las canciones más dulces que pude recordar, clásicos infantiles así como
un improvisado noni noni y por lo bajo una de mi autoría (creada con puro amor
de madre pero para nada algo que valga la pena publicar, siendo sincera). Las
noches son más largas ahora y si no aprendo letras de canciones nuevas se me
patina el disco y el bebé ya no se duerme. Así es que hoy tengo una nueva
canción para compartir por aquí, me la susurró al oído la misma estrellita que
anoche nos hizo dormir a los dos, se llama “Una de las tres marías” y dice así:
Cuando desde la cama
y por un huequito de tu ventana,
mires hacia la noche
y enciendas toda su oscuridad.
Cuando vayas pa’ afuera
y la brisa fresca de primavera
moje tus pies descalzos
con pedacitos de libertad.
Verás luz en los faroles,
queriendo ser como soles,
tendrás un millón de estrellas
que destellan para
vos.
Entrará el lucero a tu habitación,
rociará su luz sobre el edredón,
lloverán los astros
por la pared
y siguiendo el rastro
y a tu merced,
cuando encuentres ahí encendidas
a nosotras las tres Marías,
saludáme que la del medio, ésa soy yo.
Cuando con el pijama
en puntas de pie vuelvas a tu cama,
sabrás de algunas cosas
que si está oscuro se ven mejor.
Cuando no se oigan ruidos
y todos crean que estás dormido,
vendrán para darte un beso
– felices sueños mi amor, mi amor.
Con el track de los cerrojos,
espiarás por un solo ojo
y yo te estaré alumbrando,
dándote mi resplandor.
Sebastián Monk

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